Correr la Behobia San Sebastián por los niños

El viaje comenzó rumbo a Donosti para disfrutar de la carrera de 20 kilómetros más linda de toda España, la Behobia San Sebastián.

El pueblo de Errentería nos hospedaría durante el fin de semana, Xabi, otro corredor morado (así se conoce popularmente al equipo deportivo Reto Dravet de la Fundación Síndrome de Dravet), nos prestó su casa. Él también donó a la causa, ofreciendo su piso.

Nos encontramos con Félix Lucas, quien nos estaba esperando con esa sonrisa y energía particular que lo caracteriza. Una vez acomodados nos fuimos a conocer a Ander, uno de los niños de la Fundación, por quien me propuse aceptar el reto solidario.

Correr la Behobia San Sebastián por los niñosAl fin después de muchos meses colaborando con la Fundación pude ver en persona al peque.

Estaba sonriente, con su abuela, su prima y su mamá Raquel tomando algo en un bar. Nos sentamos todos juntos y allí estuve al lado de él, mirándolo, acariciándolo, molestando un poquito y diciéndole que el domingo iba a correr por él.

Me sentí muy orgullosa de saber que me iba a calzar las zapatillas para hacer una media distancia en nombre de Ander y de todos los niños que sufren Síndrome de Dravet y cáncer.

Más tarde nos encontrarnos con José Calzada, conocido en las redes como José Donosti, mi compañero del reto solidario, quien ya hizo su parte corriendo los 15km San Sebastián hace unos fines de semana. Además correrá las tres carreras del reto.

Recogida de dorsal

Correr la Behobia San Sebastián por los niños

El sábado fuimos con Felix a la feria del corredor, allí me encontré con Julián, Óscar y otros corredores morados que fuimos a recoger nuestro dorsal y camiseta.

Una mañana muy linda sacando fotos, hablando de la carrera y quitándome dudas del recorrido, que poco quise mirar en la aplicación de la carrera para llevarme el «factor sorpresa» a medida que pasaban los kilómetros. Comida y tarde de relax total para el día siguiente estar A TOPE DE POWER.

Día de la Behobia

El despertador sonó, me levanté como un cohete y comencé a vestirme. Los nervios comenzaban a aparecer, el estómago no aceptaba alimentos, pero me obligue a desayunar bien para tener energías para el gran evento.

Correr la Behobia San Sebastián por los niños

Dani, un gran amigo argentino que se vino a Donosti a correr por la morada, fue la primera persona que me tranquilizó diciéndome que todo iba a ir genial y que lo importante era correrla, sin importar el tiempo.

Nos tomamos el tren, eramos 4 runners en la parada de Errentería. El ambiente frío, gris y lluvioso que había en la estación cambió por completo al subirnos al vagón, allí reinaban los colores, la alegría y ansiedad de quienes íbamos a correr la Behobia San Sebastián.

Llegamos a Irún (ciudad fronteriza con Francia), el punto de partida de la carrera. Allí habíamos quedado con todos los corredores del Reto Dravet para hacernos la foto de familia.

Esa misma mañana conocí a Adrián, el papá de Markel (Markel era un niño que falleció por cáncer cuando tenía sólo 4 años. Por él y todos los niños de Aspanogi corrí el 13 de noviembre).

Adrían me dio un abrazo tan fuerte y con tanto amor, que en ese momento no pude decirle nada, pero me llegó a lo más profundo de mi corazón, entendí que me estaba dando las gracias sin decir una palabra.

Correr la Behobia San Sebastián por los niños

Ahí mis nervios desaparecieron y todo comenzó a ser emoción, estaba por afrontar un reto personal muy grande (no me gusta correr y me esperaban 20km por un recorrido con cuestas) y un reto solidario aún mayor.

Correr la Behobia San Sebastián por los niños

Me despedí de Félix y Adrián que se iban al punto de apoyo en la carrera, el kilómetro 17.

Me dieron un abrazo y me dijeron las mejores palabras que podía escuchar en ese momento: «Disfruta la carrera».

Así fue como poco a poco todos los del equipo Reto Dravet nos fuimos a posicionar detrás de las pancartas del tiempo al que teníamos que salir. Dani me abrazó y me dijo otras palabras que todo corredor a punto de comenzar una carrera necesita escuchar. ¡Gracias amigo!

Con Julián y Óscar traspase el arco de salida de la carrera y ya no los vi más, yo les había dicho que iría a mi ritmo, disfrutando del reto deportivo que tenía por delante. Y así fue.

Lo que más me impacto de la carrera es ver al público de Gipuzkoa volcados en la calle para animar a todos los corredores.

Recuerdo haber visto bebés, niños, adolescentes, padres hasta abuelos… familias enteras dando palmas, al grito de ¡Aupa Samanta!, chocando las manos en todos los rincones del recorrido.

En mi opinión, la Behobia San Sebastián es la mejor carrera de España en cuanto animación se trata.

El mejor empujón para seguir

Correr la Behobia San Sebastián por los niños

Gracias a esos ánimos de personas que no conozco pude llegar en perfectas condiciones al kilómetro 12, donde me esperaban ellos, las dos personas más importantes de mi vida, quienes me acompañan y me apoyan en todo… mis viejos.

No tengo palabras para agradecer todo lo que hicieron y hacen, gracias papis por haber viajado 12.000 kilómetros para vivir conmigo esta fantástica experiencia de correr para ayudar a otros.

Gracias también hermanito, que a pesar de ser más recio, estuviste en todo momento el fin de semana con mensajes de ánimo y apoyo.

Kilómetro 17

Como si fuera poco ese chute de energía de abrazar a mi familia, mi recorrido continuó, con lágrimas de emoción y alegría camino al kilómetro 17, donde estaban esperando ELLOS, las personas ejemplo, los luchadores, los invencibles, los fuertes, los papis de los niños de la Fundación Síndrome de Dravet y Aspanogi.

Correr la Behobia San Sebastián por los niños

La parada técnica fue muy corta, tengo que reconocer que a esta altura mi cuerpo ya empezaba a notar ciertos dolores.

La contractura en cuello y espalda por tener la mano quebrada y moverla cuando debería estar en reposo, se estaba haciendo notar; pero nada de ello impidió que pare a saludar a estas familias maravillosas. Sin esos ánimos y cariño recibido los últimos 3 kilómetros hubieran sido muy duros.

Tras la «cuesta de la muerte» del kilómetro 17/18, el ambiente empezó a ser una auténtica fiesta, no sólo del público que nos estaba animando, sino también de los mismos corredores. Las caras de sufrimiento y dolor comenzaban a tomar un color de alegría, superación y emoción.

Behobia San Sebastián a favor de Fundación Sindrome de Dravet y Aspanogi
Imagen: Cano Fotosports

Los últimos 2 kilómetros antes de llegar a San Sebastián fueron el recuerdo que me quedará por siempre.

Mis lágrimas de emoción generaban en la gente el entusiasmo por darme más ánimos, ver y escuchar a tantas personas a la vez decir ¡Aupa Samanta! me dio el empujón necesario para entrar en meta con la mejor de las sonrisas y la emoción a flor de piel.

Agradecimientos

Sólo puedo decir GRACIAS ESPAÑA por regalarme esta sensación tan linda que no olvidaré jamás. Gracias por dejar llevarme en mi memoria este momento para el resto de mi vida, mi primera casi media maratón que corrí por los niños que más nos necesitan.

Gracias Ángel (Contador de Kilómetros) esta carrera fue una partecita tuya porque por tí conocí a la Fundación Síndrome de Dravet.

Gracias Manuel Puerta, Raúl Díaz, Miguel Angel Alberca y Luis Blanco, vosotros fueron los «culpables» de que me metiera en este mundo del running, así de casualidad. Sobre todo, gracias Luis por haber ayudado en la difusión del reto en Capital Radio (comparto mi crónica post carrera aquí).

Gracias José Calzada por presentarme a Adrián y la Fundación Aspanogi. Gracias Félix Lucas, Raquel, Ander, Aitor por el cariño y amor recibido. Gracias a todos los que formaron parte de este camino solidario tan lindo.

Radio y Vídeo

Adjunto el audio de mi conexión con Factor Running (Argentina) donde pude contar mis sensaciones en esta carrera única y especial.

Además, os dejo el vídeo-resumen de todo lo contado anteriormente. Porque además de correr la carrera, fui grabando los mejores momentos que viví en esos 20 kilómetros desde Behobia hasta San Sebastián. ¡Que lo disfrutes como yo lo hice kilómetro a kilómetro!

2 comentarios sobre “Correr la Behobia San Sebastián por los niños

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